Mostrando entradas con la etiqueta ya ni me acuerdo cómo taggeaba las cosas acá. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ya ni me acuerdo cómo taggeaba las cosas acá. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de diciembre de 2016

Tengo insomnio o el sueño todo cambiado o demasiadas pocas obligaciones y demasiados muchos proyectos y a la noche cuando todo se queda en silencio me acuerdo de vos y voy pensando en todo lo que te quiero decir la próxima vez que hablemos y no sea para pelear.
Hace calor y el ventilador hace ruido pero si pongo música sé que no me voy a dormir más; intento distraerme leyendo y se me ocurre pensar en si habrás arreglado el aire de tu cuarto o te seguirá tirando aire frío cuando te acostás.

Quiero crecer de las cosas que nos gustaban a los dos pero a la vez no, siento que vamos a seguir teniendo esa parte ahí abajo de nuestra personalidad de adultos siempre aunque más no sea para hacernos acordar a todas esas conversaciones a las tres de mañana acerca de nada y todo lo que íbamos a hacer con nuestras vidas, y aunque nunca lo dijimos, yo me imaginaba que iba a pasarnos en simultáneo, mientras seguíamos siendo amigos.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Extraño un poco ese otro lado de vos pero a la vez me fuckupearía muchísimo que apareciera ahora que todo está más o menos bien. Me cuesta una banda estar más o menos bien.
Suena Nico en una película y capaz vos dormís. Tengo un ventilador al lado y está bien, capaz ahora me bañe. Todo está en mi cabeza. O casi todo.
Me levanto y hago cosas y las sigo haciendo y duermo y está bien.

martes, 23 de junio de 2015

File under: personajes para novela de ciencia ficción.

Julio, 43. Incinerador de banderas.

Un grado bajo cero era la sensación térmica de la mañana en que don Julio C. incineró su última bandera.
Si el mínimo era de 20 km/hr, Julio siempre iba a 15  tranqui. La vida de Julio transcurría en un plano completamente diferente al tuyo o al mío.
Nadie parecía poder explicar porque en una mañana de Septiembre la sensación térmica era de un grado bajo cero, pero pasaba. Don Julio ni se inmutaba, no consumía el Servicio Meteorológico (acaso era ése su secreto).
La camioneta con logo oficial que rezaba alguna frase en latín en letras cursivas se estacionó cerca de las 9 AM en la esquina de Moreno y Ayacucho. No fue hasta bien entradas las diez de la mañana que Don Julio descendió de la camioneta y comenzó con la parte más ardua de su trabajo: espantar a la chusma. Más de 35 años con el mismo régimen y los sorprendente no era que todavía quedaran banderas por quemar, sino que la gente todavía quisiera ser partícipe del espectáculo. Espantó primero a los niños que estaban solos, y luego a los que traían con sí algún adulto o mascota; los últimos eran siempre los adolescentes, que se iban solos ante la incomodidad de compartir una actividad de más de diez minutos con un mayor de 20.
Cuando todo el perímetro estaba bien cercado y el fuego bien encendido, don Julio se llevó una mano al bolsillo de su jardinero color azul y extrajo un celular. La gente, de lejos, miraba expectante. 
Don Julio guardó el celular en el bolsillo del cual antes lo había extraído al cabo de algunos momentos, pero no siguió con su labor. En cambio, lanzó una exclamación que hasta aquellos que había quedado medio alejados de toda la horda de gente apiñada contra el cerco colocado por don Julio pudieron oír: ¡La puta que los parió a todos, hijos de puta! Y acto seguido, corrió con una agilidad impensada para su edad y peso hasta perderse de vista.
_________________________________________________

Hoy comí con un xic0 y fue medio raro.
Me compró un sanguche de queso (?).

domingo, 5 de octubre de 2014

Estamos sentados en la misma mesa. Estamos tomando café y estamos riéndonos de algo que dijiste, pero cuando la risa pasa, te miro a los ojos y estás triste, angustiado. 
Intento hacerte reír y vos no querés estar triste, pero no podés evitarlo. Te hablo de discos viejos, te cuento cosas que leí en revistas, te cuento las tramas de películas enteras, te señalo la gente que va pasando; hablo demasiado y ya no me quiero escuchar más. Me siento al lado tuyo y te abrazo, y vos me abrazás a mí.
Such a sloppy friend.

Creo que ya había puesto esto acá pero una vez rompí todos los tags y wtv.
Soy desastre.
Also, a veces escribo acá.

viernes, 29 de agosto de 2014

Cada tanto entre el frío de Agosto pego un rayito de sol y me quedo quieta un rato para sentir el solcito porque es más o menos un buen sustituto para un abrazo (cuando hace frío).

Si le preguntás a Shaggy qué música escucha te dice que la música de ahora es toda una mierda y que los únicos buenos son los Magic Numbers. Los Strokes son muy chetos para él. Scooby-Doo asiente desde atrás.

Cada tanto chequeo qué onda con mis mensajes y me hago la que puedo manejar la situación pero en realidad me muerdo los labios (¿me ato los dedos?) para no leer cosas viejas que me hagan poner contenta como si fueran nuevas. 
Me esmeré en redactar mal ese párrafo porque entenderlo es un vórtice de incogibilidad, tristeza y mala onda, entonces mejor si lo entiendo yo sola que lo escribí. (Igual quién te leé, guiensó)

Soy el Raichu de tu vida.

Quizás si después no puedo dormir taggeo todo como estaba antes. What a mess I've made of my tags.

domingo, 16 de febrero de 2014

Hoy es lunes y es de madrugada. Son las tres y veintiuno, pero qué me importa a mí, si desde que nos peleamos (te enojaste) duermo como el orto (cuando duermo).
A veces uno (una, yo) hace cosas que te hacen sentir medio como el ojete, como esto de escuchar a los foo antes de irme a dormir. ¿Por qué hacés eso, Bianca? Es una banda de mierda, y hasta donde yo sé (y me gusta pensar que algo sé, porque yo también soy Bianca) no te gustan tanto. Ah, sí, qué sé yo. Pasa que sabés qué, a veces cuando uno (una, yo) está como el ojete necesita esas cositas de mierda que tienen gusto a casa, u no; para que no se caiga todo de nuevo, porque lo que se cae al piso se rompe y se llena de microbios y no hay que levatarlo, dáselo al perro mejor, mirá ahí viene, tomá, tomá.
Igual te extraño, igual es toda una situación de mierda, igual la voy a pasar mal cuando te tenga que ver, pero.
 No es que no haya escuchado más cosas nuevas desde que nos peleamos (te enojaste), de hecho creo que escuché más discos y bandas nuevos durante todo ese año que mientras estaba todo bien. ¿Está bien eso? Aunque algunas veces (las más) me gustaría que todo esté bien para pasarte un link y preguntarte qué onda, qué te parece, no sentís que es una onda a, mirá vos de donde vinieron a copiar, al final la música la inventaron tres negros and Jack White knew it all this time but we rarely listen, we rarely listen.
Mirá, yo creo que a esta altura podemos decir que casi seguro que Pearl Jam no me va a gustar nunca. Queselevasé. Como los Mehatles, como Red Hot Chilli PepperzZZzZzZ, como tantas otras bandas. Pero, eu, no sé, me gusta demasiada música como para que me juzgues por eso nada más. Aparte los solistas de Vedder están ok y el bajista medio que me cae bien; crédito extra.
Creo que un poco ya pase esa etapa en la que no puedo quedarme sola conmigo misma porque lloro no-matter-what. Esto es: cuando debería intentar dormirme, cuando estoy en el bondi (intento no llorar en el tren, me parece peligroso llorar en el tren idk), cuando llego muy temprano a la facultad, cuando son las 3 de la mañana y de pronto me doy cuenta que todos se fueron a dormir, cuando me estoy bañando y seguramente en alguna otra oportunidad que no me acuerdo. Y es triste y te doy pena y te imagino leyendo esto y poniendo carita de circunstancia, pero es lo que es. Yo quise advertirte en algún momento y vos dijiste que estaba todo ok y yo... bueno, yo no quería creerte, alguna parte demí sabía que no, que no tenía que darte bola, que sabés qué, lo decís porque estás solo, alienado de todo y yo soy a lo que recurrís cuando estás solo y alienado de todo (cuando te aburrís de tus amigos, cuando dejás la facultad, cuando tus amigos están todos cojiéndose a alguien y seguramente cuando alguien te rechaza también, para qué mentirme); yo no quería creerte, y hasta último momento pensé que no te creía, que no me había tragado ni media palabra de todo lo queme habías dicho en algún momento, en alguna plaza, acostado en la cama como si estuvieras haciendo terapia, en alguna conversación por chat a las dos de la madrugada, pero hace poco it suddenly struck me que sí, que sabés qué, te creí todo aunque no quise, que más que creerte todo lo que dijiste, te creí todo lo que hiciste, te creí la amabilidad, las ganas de romper las bolas de forma juguetona (qué pete suena eso la concha de dios), los abrazos, el acordarse de cosas importantes y actuar acorde, el estar ahí asegurándome que en algún momento las cosas iban a estar bien... te creí todo y nunca me enteré de que te creí todo hasta que no sé, hasta que de pronto me di cuenta que pelearme con vos me generaba la necesidad de alejarme de todo y estar sola, de volver a lastimarme, hasta que me di cuenta que estaba arrancándome las uñas de los pies (las que siempre corto y limo y pinto y cuido porque son las uñas que no me como) un martes o miércoles a la madrugada porque pelearme con vos me generaba tanta ansiedad y ganas de arrancarme la piel y cortarme en fetitas. ¿Está bien eso?
Hay momentos (que van y vienen), momentos de madurez y mirada en perspectiva en los que pongo The King Of Carrot Flowers y pienso en qué bien que estuvo todo, qué bien haber querido (y pasado es porque estoy relatando, porque siempre pasa bocha de tiempo hasta que dejás de querer) a alguien así, qué bien haber tenido esa relación, qué bien, qué lindo, gran oportunidad para escuchar toda esa batería de canciones que me hacen pensar en vos sin buscarlo y no llorar mucho, qué bien.
Ahora miro algo que ya no sé si es el título del blog o la url o el profile name porque es 2014 y pienso en si todavía soy una adolescente más con blog, pienso en si seguirás pensando que ambos [sic] estamos re mal de la cabeza, pienso en si estará bien que sigamos haciendo esto a esta altura (porque no parece pero nos conocemos hace mucho, y no solamente porque lo digan los años, porque estemos en el 2014, sino porque nos conocimos en el borde de todo y quizás hasta hayamos saltado un poco juntos y a mitad del salto nos peleamos [te enojaste]), pienso en si estaremos condenados a ser adolescentes emocionalmente inmaduros para siempre en lo que respecta a nuestra relación.
Y ahora son casi las cuatro de la mañana y yo no voy a dormir, porque desde que está todo como el orto o tengo unas pesadillas que me sacan las ganas de existir o lloro toda la noche hasta que es hora de levantarse o me termino durmiendo muy profundo después de haber llorado horas y me levanto a vivir situaciones de mierda en un lugar de mierda del que me tendría que haber ido hace mucho, como me dijiste alguna vez, como yo te hice notar siempre. No voy a dormir, pero ya no puedo escribir más, ya no puedo escuchar más la voz pedorra de Grohl, ya no puedo pensar más en todas las cosas que pasaron con vos. 
Quizás hoy no llore, quizás mañana tenga que verte y todo mi organismo lo tome mejor de lo que esperaba, quizás ocurra todo lo contrario. Pero los Foo Fighters siempre van a estar ahí, ¿no? con toda su música de mierda y la voz pedorra de Grohl.