domingo, 1 de abril de 2012

Sentado detrás de su escritorio, adelantó su vida en diez minutos.
El café ya estaría frío para ese entonces, en breve se estaría poniendo su abrigo y saliendo a la calle.
Pero eso no iba a pasar ahora, no; ahora el café está frío y no hay nada ni nadie que lo motive a salir a la calle.

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