miércoles, 2 de noviembre de 2011

Si mi amor sin condición pensó que alcanzaba...

¿por qué esa mañana todo lo que era se derrumbó?

Y se ponía a llorar.

"[...] dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior [...]"


"Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: Luego de fijado el recuerdo
con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la 
sala, con un cartelito que dice: «Excursión a Quilmes», o: «Frank Sinatra».
Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres 
gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: «No vayas a 
lastimarte», y también: «Cuidado con los escalones.»"

 
Voy a dedicar más tiempo a averiguar si soy un cronopio o un fama, tarea que tenía abandonada.
De chiquita dibujaba cronopios, famas nunca intenté.

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