- ¿Quién es aquel que sabe sobre la envidia, la verdad y la mentira? Aquel que tenga todos los conocimientos, que lance una piedra; que me deje ver su rostro para contarle al fabuloso pueblo que se extiende al pie de esta montaña.
En su cabeza había sonado mejor.
- ¿Quién sabe? Yo no lo sé- replicó la voz ronca.- Nunca me ocupé de esos saberes. Mi camino nunca fue desviado.- Estás cara a cara conmigo, yo soy El Hombre que Vendió al Mundo, y me alimento de la ignorancia de las masas.
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críticas a mi autoestima delírica