entre una lista de cosas que no le puedo explicar a nadie encuentro un dibujo que me hiciste una tarde cuando éramos chicos y yo todavía dibujaba en cuadernos universitarios rayados: detrás de algunas ironías, se esconde aunque sea una verdad parcial que no sabría cómo tratar ni con quién consultarla, ni siquiera tengo la certeza de que sea calificable para tratamiento.
escribo mucho, tengo un montón de cuadernos; dijo, sin saber que mi cabeza me desviaría de la conversación, imaginándome acerca de qué escribiría en esos cuadernos.
el otro día me fui a dormir tarde porque me quedé haciendo una playlist con la música que sonaba adentro mío cuando estábamos juntos, aunque en ese momento todavía no había escuchado estas canciones. me acuerdo que volvía a mi casa deseando saber hacer algo más que tocar la pentatónica en la menor para hacer un disco, no cualquier disco: uno lo suficientemente bueno como para que te gustara a pesar de que hablara de vos.
alguien en internet comenta qué barbaridad, ya pasaron muchos años del disco que me recomendaste que escuchara la última vez que hablamos; y me siento mal, ya pasaron muchos años y vos lo sabés y yo trato de no contar los años porque me angustia e intento convencerme de que como todo, esto también pasará y en algún momento ya no voy a pensar en vos en tus cuadernos en tus dibujos en la música que hacías y hacés en todo lo que me hacías sentir en todo lo que sentía y no sabía cómo decirte pero intenté explicarte igual y nunca pude hacer que sintieras igual.
escribo mucho, tengo un montón de cuadernos; dijo, sin saber que mi cabeza me desviaría de la conversación, imaginándome acerca de qué escribiría en esos cuadernos.
el otro día me fui a dormir tarde porque me quedé haciendo una playlist con la música que sonaba adentro mío cuando estábamos juntos, aunque en ese momento todavía no había escuchado estas canciones. me acuerdo que volvía a mi casa deseando saber hacer algo más que tocar la pentatónica en la menor para hacer un disco, no cualquier disco: uno lo suficientemente bueno como para que te gustara a pesar de que hablara de vos.
alguien en internet comenta qué barbaridad, ya pasaron muchos años del disco que me recomendaste que escuchara la última vez que hablamos; y me siento mal, ya pasaron muchos años y vos lo sabés y yo trato de no contar los años porque me angustia e intento convencerme de que como todo, esto también pasará y en algún momento ya no voy a pensar en vos en tus cuadernos en tus dibujos en la música que hacías y hacés en todo lo que me hacías sentir en todo lo que sentía y no sabía cómo decirte pero intenté explicarte igual y nunca pude hacer que sintieras igual.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
críticas a mi autoestima delírica