domingo, 1 de diciembre de 2019

Vera y yo vamos a ser hermosas y livianas, nocturnas y terrestres; hermosas las costras de tierra sobre los huesos. Esqueletos huecos y bailarines. Nada de carne sobre nosotras.
Una semana después de dejar de comer, mi cuerpo cambia. Si levanto los brazos,
las costillas se asoman, aunque no mucho. Sueño: algún día, cuando me siente sobre
este piso de madera, en vez de nalgas tendré huesos y los huesos van a atravesar la
carne y van a dejar rastros de sangre sobre el suelo, van a cortar la piel desde adentro.

aunque entres con proxy te veo, aunque uses firefox; nadie más tiene la dirección de este blog ¿si no sos vos quién va a ser?

el otro día escuché una banda y por primera vez en un tiempo quise que nos habláramos para pasártela (aunque seguro ya la conocés)
¿a dónde van todos los links que copio en el portapapeles y nunca te mando? porque la única forma en la que puedo hablarte es abriendo los mensajes de twitter que tienen un entorno rarísimo que me hace sentir inadecuada e invasora, no deseada e insoportable (y me lo merezco)

a veces estoy triste y abro tu soundcloud y escucho las canciones viejas que subías tocadas con la criolla. a veces las toco yo. a veces pienso otros temas que podrías hacer y los aprendo a tocar yo. a veces como hoy quisiera quedarme hablando hasta las cuatro de la mañana de cosas medio bizarras y medio profundas, de cosas que nos gustan películas que vimos en la tele y cosas raras que hacen nuestra familia y amigos; a veces como hoy no quisiera que no me haya importado tanto que te pongas en pareja con otra persona si al fin y al cabo queda claro que no sirvo para eso, que tengo que alejarme de todo y bajar tinder y marcarlo solo para chicas como dice tute

No hay comentarios:

Publicar un comentario

críticas a mi autoestima delírica