jueves, 18 de abril de 2019

es como si por dentro fuera un suéter y se me hicieran bolitas de pelusa

Existimos en el mismo espacio virtual y no nos hablamos. Tan cerca pero tan lejos, a un click slide touch de distancia, hay tan sólo 1 hola que nos separa, un qué tal en el medio, un cómo andás sin respuesta.
Comencé a extrañarte un martes a eso de las tres o cuatro de la tarde. Estaba en el medio de una entrevista laboral. La chica que me estaba entrevistando me dijo el horario del trabajo y pensé: ya no voy a verte más. Lento pero real, no te ví de cerca nunca mas: de ahora en más solo aparecés a la distancia y por cuestiones del azar o situaciones predecibles que sin embargo me sorprenden: no puedo creer que sigas existiendo ahí, de forma separada de mí, pero no es infundado por la soberbia, más bien es que no lo soporto, no me lo banco. De toda la gente horrible en el mundo justo vos sos el que no puede ni verme ni hablarme ni leerme sin dejarme de nuevo y aconsejarme que te olvide y cambie de mindset.

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