Allí debajo están nuestros padres para comernos, para dejarnos en el espacio vacío de ternura, vacío de cuidados, animales aún sin posibilidad de defendernos, sin posibilidad de poder responder a los golpes, sin posibilidad de morder sin ser castigados, también sin lugar ni tiempo para ser nosotros mismos. Ahí están para recordarnos que sólo hemos venido a cumplir con un designio que no nos atañe.
de El viaje inutil, Camila Sosa Villada
hoy terminé de leer esté libro que es muy lindo y pensé: te acordás de esa época en la que llenábamos cuadernos universitarios A4 con palabras y escribíamos todo el tiempo todo lo que nos pasaba? cuando uno crece la literatura se termina pareciendo más a recibos de sueldo que a otra cosa, es verdad, aunque todavía sigo escribiendo en cuadernos, pero también los lleno de dibujos y garabatos y listas de compras y gastos del mes y cosas pendientes de resolver y problemas y preocupaciones de haber crecido. ¿Te pone triste haber crecido? me pone triste pensar que no aproveché ser chica como otra gente, me pone triste no haber ido a asaltos o no haber salido a bailar con amigas o no haber tenido amigas bien o no haber ido a recitales y querer ir ahora de grande y sentirme eso, muy grande para hacer algunas cosas que igual a veces digo: bueno y hago porque mientras más tiempo pase peor, más ridículo uno. el aro en la panza, el aro en la nariz, el pelo azul, mucho éxtasis y mala combinación de alcohol pero porque no sé a qué sabe y quisiera probar alguna vez y a veces justo se da que hay que probar todo junto. a veces quisiera haber podido pasar más tiempo en plazas, más tiempo en playas, más tiempo abajo del sol con la guitarra y menos mirando cosas en la pc, pero después a la vez, eso medio que me consiguió un trabajo y acá estoy ahora, tengo plata para salir a playas e invitar a gente a salir y hacer amigos y no tener miedo de que no me alcance con los doce pesos que tengo en el bolsillo cuando decís: tomemos un café en havanna (entro en pánico y respiro un poco cuando te ofrecés: yo pago, aunque incómoda, porque se supone que es una cita y hace poco empecé a leer un blog autodenominado feminista y me prometí que iba a ser más feminista y las feministas no dejan que los hombres les paguen el café, pero quiero tomar un café con vos), cuando una chica que me gusta un poco con la que chateo mucho me dice: tomemos una birra (porque no sé cómo se hace eso y me da miedo hacerlo por primera vez con una desconocida en un bar del centro), cuando tengo ganas de juntarme con gente y me dicen: no tengo plata y yo digo: no importa, yo te pago y está bien, está piola trabajar
No hay comentarios:
Publicar un comentario
críticas a mi autoestima delírica