3 de septiembre
Se supone que el clima empieza a ser más calido en septiembre, pero no. Cómo nos está cagando esto del calentamiento global a nosotros que estamos en la península. ¿Estamos en una península? ¿Qué es una península?
Hasta hace veinte o treinte minutos atrás, yo pensaba que tocaba bien, lo suficientemente bien como para estar en una banda con otra gente que tocara otros instrumentos. Ahora ni siquiera sé si toco ni un poco bien. De hecho, estoy casi convencido del todo de que empecé uno de esos (¿momentos? ¿períodos) de mi vida durante los cuales toco muy mal y no puedo ordenar bien mis pensamientos.
Todo desapareció en un momento, y ahora estoy escribiéndolo porque es de la única forma en la que puedo procesar bien lo que me está pasando.
Mentira.
Ahora estoy escribiendo porque son las tres y media de la madrugada de un jueves y no puedo parar de pensar que no sirvo para lo único que quiero servir y sé que si no me ocupo con algo, voy a terminar haciendo algo de lo que más tarde (probablemente hoy, cuando despierte de lo que se supone que voy a dormir cuando termine esto) me voy a arrepentir. Una bocha.
De tiempo en tiempo, tengo la sensación de que todo esto, la tecnología que hace posible que estemos casi perturbadoramente todo el tiempo en contacto con otras personas, en realidad es algo abrumante y responsable de una buena parte de esos (¿momentos? ¿períodos?) en los cuales toco muy mal y no puedo ordenar bien mis pensamientos. Cuando esta sensación hace walking por encima de mis neuronas, durante días y días no puedo dejar de pensar en cuántas veces se despertarán a la madrugada todas aquellas personas que no tienen la posibilidad de estar perturbadoramente todo el tiempo en contacto con otras personas, y como estas mismas personas quizás no terminen haciendo nunca algo de lo que se arrepientan más tarde; como, no sé, mandar un privado a las tres y media de la mañana de un jueves a los miembros de tu ya-no-más banda preguntando qué es lo que está mal con vos.
No necesito estar todo el tiempo en contacto con otras personas, pero tampoco necesitaba quedarme fuera de la banda, y eso pasó en la vida real.
¿Otra gente tiene problemas con esto de la comunicación así como yo?
Por ahí escriba de nuevo, en el entretiempo voy a intentar no olvidarme las escalas.
Se supone que el clima empieza a ser más calido en septiembre, pero no. Cómo nos está cagando esto del calentamiento global a nosotros que estamos en la península. ¿Estamos en una península? ¿Qué es una península?
Hasta hace veinte o treinte minutos atrás, yo pensaba que tocaba bien, lo suficientemente bien como para estar en una banda con otra gente que tocara otros instrumentos. Ahora ni siquiera sé si toco ni un poco bien. De hecho, estoy casi convencido del todo de que empecé uno de esos (¿momentos? ¿períodos) de mi vida durante los cuales toco muy mal y no puedo ordenar bien mis pensamientos.
Todo desapareció en un momento, y ahora estoy escribiéndolo porque es de la única forma en la que puedo procesar bien lo que me está pasando.
Mentira.
Ahora estoy escribiendo porque son las tres y media de la madrugada de un jueves y no puedo parar de pensar que no sirvo para lo único que quiero servir y sé que si no me ocupo con algo, voy a terminar haciendo algo de lo que más tarde (probablemente hoy, cuando despierte de lo que se supone que voy a dormir cuando termine esto) me voy a arrepentir. Una bocha.
De tiempo en tiempo, tengo la sensación de que todo esto, la tecnología que hace posible que estemos casi perturbadoramente todo el tiempo en contacto con otras personas, en realidad es algo abrumante y responsable de una buena parte de esos (¿momentos? ¿períodos?) en los cuales toco muy mal y no puedo ordenar bien mis pensamientos. Cuando esta sensación hace walking por encima de mis neuronas, durante días y días no puedo dejar de pensar en cuántas veces se despertarán a la madrugada todas aquellas personas que no tienen la posibilidad de estar perturbadoramente todo el tiempo en contacto con otras personas, y como estas mismas personas quizás no terminen haciendo nunca algo de lo que se arrepientan más tarde; como, no sé, mandar un privado a las tres y media de la mañana de un jueves a los miembros de tu ya-no-más banda preguntando qué es lo que está mal con vos.
No necesito estar todo el tiempo en contacto con otras personas, pero tampoco necesitaba quedarme fuera de la banda, y eso pasó en la vida real.
¿Otra gente tiene problemas con esto de la comunicación así como yo?
Por ahí escriba de nuevo, en el entretiempo voy a intentar no olvidarme las escalas.
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