Ella era Mariana.
Mariana siempre creyó tener un nombre de mierda. Y no estaba equivocada.
A Mariana le gusta el pelo de Robert Smith y comer Cerealitas; no le gustan ni el chocolate ni el helado y es vegana pero los otros seres vivos no le agradan demasiado.
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críticas a mi autoestima delírica