viernes, 5 de agosto de 2011

Extrañar a alguien, es estar acostumbrado a esta persona. Llega un punto en el que, bajo cualquier situación que supere los niveles de "stress" que podés manejar, te vas a preguntar, no qué haría Jesús, sino qué haría "tal persona". Y cuando esta persona no está más, empieza el extrañar. Y es una caca porque recordás que no está y eso probablemente derive en un cuestionamiento y posterior recordatorio de por qué se fue. Y eso es una caca aún mayor.

1 comentario:

  1. jajajaja, entonces además de extrañar a la persona que se fue uno empieza a odiar... a la persona que hizo que se vaya

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críticas a mi autoestima delírica